Sony ha asegúrado que estará preparado para empezar a producir pantallas FED de 26 pulgadas a finales del 2009.
Las pantallas FED, como las OLED, son mucho más eficientes que las actuales LCD, (record en ventas de los últimos años). La diferencia más visible radica en que algunos modelos OLED, como el Sony XEL-1, son ultrafinos (que los LCD).
Pero nada es gratis. Se estima que tanto las OLED como las FED cuando salgan a la venta tendrán precios que nos harán caer de la silla, de modo que los usuarios continuemos comprando pantallas LCD, que actualmente pasan por una caida de precios muy llamativa.
Como ya todos sabemos el tiempo todo lo cura, asique como siempre, será cuestión de esperar unos 5 años más para que los precios sean más accesibles al bolsillo en general. Eso si, el que quiea darse el gusto podrá hacerlo pero con un precio bastante caro.
Y en vísperas en que Rolly ocupa el centro de escena creemos necesario poner en tema a quien aún no sepa nada de este curioso “aparato”. Rolly de Sony básicamente es un juguete musical con un toque de robot; cuenta con una memoria interna de 1 GB donde podremos almacenar la música a reproducir en él.
También podemos por ejemplo emitir música que le llegue desde nuestro ordenador vía Bluetooth, mediante su sistema de altavoces.
En su función de reproductor autónomo tiene una autonomía de 5 horas, por las cuatro y medio que aguanta cuando recibe música del PC o se pone a bailar. (así es BAILA!)
Puede reproducir formatos MP3, ATRAC o AAC. Una vez que lo hemos puesto en marcha podrá bailar al ritmo de la música y hasta incluso tiene la posibilidad de aprender una coreografía y compartir la misma vía Internet.
De la mano de Sony, como siempre sorprendiéndonos, como lo ha hecho con Sountina NSA-PF1, el exquisito modelo de altavoz de cristal.
El altavoz extremadamente futurista de 1,8 metros de Sony, saldrá a la venta el 20 de Junio en Japón. Su nombre es Sauntina NSA-PF1 y proporcionará, no sólo un diseño fino, futurísta y atractivo, una frecuencia de entre 50 Hz y 20 KHz, entradas de audio analógicas y digitales. Su altura final es más modesta, 0,9 metros, y su color puede variar entre azul, ámbar o púrpura, ¿su precio? Nada más que 10.000 dólares (6.367 euros).